Cuando se está hablando de las formas de obtención de energías limpias , renovables e inagotables, una de ellas, quizás de las más conocidas, es la llamada energía solar, y dentro de las diferentes formas de obtención de energía, que utilizan el sol como elemento generador, están las consideradas térmicas, porque aprovechan el calentamiento que se obtiene del astro rey, y, las que comentaremos en este caso, que son las del tipo fotovoltaico, que aprovechan mayormente la radiación solar.
El sistema es sencillo. Por la radiación solar, es decir por la luz que incide en unos determinados elementos, llamados células fotovoltaicas, se reconvierte la luminosidad que procede del so,l en energía eléctrica, susceptible de ser distribuida por la red eléctrica convencional, hacia las fábricas y los hogares.
En principio, parece que el sistema además de limpio, es inagotable, dado que el origen es el propio sol y lógico es pensar que si algún día el sol se agota, no parece que será necesario disponer de mucha energía eléctrica.
Pero como todo sistema de energía, tiene su problemática. Es fácil entender que las placas solares sobre las que van montadas las células, deben recibir la luz del sol directamente, lo cual de entrada es fácil de entender, que este tipo de energía no funcionara por la noche, por lo que hay que pensar, que durante las horas nocturnas, mas largo durante el invierno, se deberá tener unos elementos capaces de almacenar energía durante el día para poder distribuirla por la noche. Estos elementos, sin lugar a dudas encarecen el sistema.
Otro efecto, que se debe considerar, y que igualmente, incide en los costes de la obtención de este tipo de energía, es que la Tierra, y por consiguiente donde esté ubicada la central fotovoltaica, se mueve con respecto al Sol. Esto quiere decir que no está incidiendo directamente los rayos del sol sobre las células fotovoltaicas, salvo que estas se muevan, siguiendo al sol, para que durante todas las horas de luminosidad del día, se obtenga el mayor aprovechamiento de la radiación solar. Para esto, se utilizan unos motores, que van moviendo las placas solares, siguiendo al sol, lo que provoca que parte de la energía que genera la propia central fotovoltaica, se consuma en alimentar estos motores, bajando por tanto el rendimiento de la misma.
A pesar de todo esto, no dejar de ser una de las energías más limpias